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lunes, 16 de abril de 2012

Qué ver Etapa 6: de Estella a Torres del Río

Desde Estella, iniciaremos esta etapa, saliendo por la calle Zalatambor y al encontrarnos con una gasolinera giramos ligeramente a la derecha y continuamos rectos. Nos encontramos con Ayegui, pequeño señorío. Se llega tras un leve descenso y cruce de carretera, a las bodegas Irache, donde se encuentra la famosa fuente que tiene dos bocas, una con buena agua y otra con buen vino para el peregrino (pareado y parada obligada). Tras esta breve parada, nos encontramos con el Monasterio de Irache, del siglo XI, hoy desabitado. Al seguir el camino, nos encontramos con una bifurcación donde se presentan dos opciones para seguir:  a la derecha es la tradicional y sigue por Azqueta y Villamayor de Monjardín; por la izquierda (ruta que cogimos) es una senda boscosa por las laderas de Montejurra y llega a Luquín. Ésta es muy bonita, la recomiendo. Las dos opciones se juntan después en un punto, para entrar posteriormente a la localidad de Los Arcos. Hasta llegar a Los Arcos se va por rectas y monótonas pistas entre campos de cereales (km 11). Debemos ir pertrechados de líquidos, dado que en un buen trecho hasta la población, no hay fuentes. Entramos en Los Arcos por la calle Mayor, estrecha y algo envejecida, pero con su encanto. Se llega a la Plaza porticada de Santa María, donde está la iglesia del mismo nombre, con un buen claustro y que recoge todos los estilos, desde el románico al barroco. (km. 21). Salimos del pueblo por la puerta o Portal de Castilla, cruzamos la carretera y seguimos por una recta pista y en un punto (km. 24) señalizado nos desviamos a mano derecha. Proseguimos y llegamos por la carretera a Sansol, pueblo casi enganchado al final de nuestra etapa en Torres del Río (km 29). Sobre todo, no irse nadie por favor sin visitar la Iglesia del Santo Sepulcro, templo octogonal del siglo XII y con cierto olor y sabor a temple. De impresión, con una talla románica de madera y el apoyo de la cuidadora del sepulcro, Mari Carmen, muy simpática. La población es pequeña, con cuestas pero acogedora. Nos merecemos un descanso tras estos 29 km.

sábado, 7 de abril de 2012

Etapa 6 Parte 2, Estella-Torres del Río

Etapa 6, Parte 1: Estella-Torres del Río

Presentación Etapa 6

Etapa 6: Estas son mis chicas!

Caímos en un buen Albergue, La Pata de oca, donde nos sirvieron dos apuestas zagalas, según una de ellas " vasco-extremeñas", que nos prestaron un servicio de lujo. Buena habitación y servicios, pero mejor manjar y sonrisa. No hay problemas para dos chicas decididas!. Tras una vuelta por el pueblo, nos calzamos un gin-tonic generoso y cena basada en patatas riojana, pescado fresco (alguno carretillas), y yogur.
En la visita a la Iglesia del Santo Sepulcro (de verdad, IM-PRESIONANTE!!), del siglo XII, siendo uno de los edificios del románico navarro más singular, con una talla de Jesús crucificado del siglo XIII, conocimos a la chica de la foto: una excelente y maja zagala que nos abrió la iglesia, se rió con nosotros y me homenajeó con un buen besico.
Fede

Anecdotario Etapa 6: Enfangaus!!

Tal como salimos de Estella nos asaltó en el camino (directamente) el cura Jacinto, que tras una intensa vida de misionero, sale al encuentro de los peregrinos a los que pide 1 minuto de tiempo y nos soltó un discurso que, con mochila a la espalda, no era esperado a las 7,45 de la mañana (joer!). A 3 km. de la salida, en la Fuente de vino de Irache hicimos una "cata" para ayudarnos, hip!, a lo largo de la etapa, hip!.  A la salida del Monasterio de Irache había dos posibles caminos y Jesús, que iba a la cabeza, tomó la decisión...que le dió la gana!!. En vez del camino tradicional, hala! por el  bosque, lloviendo, con barro y venga pa alante!. La verdad es que fue más que acertada la decision, ya que la senda era preciosa. Pero un largo repechón de  barro, nos hundió en el mismo (lavadoras Balay debía patrocinar la etapa, ya que el día anterior los chicos habían heho lavadora). Os recomiendo esta alternativa si un día lo haceis, ya que es muy atractivo. En el bosque nos encontramos a Christine, y sus hijos Vicent y Anton (de 13 y 7 años), que iban bajo la lluvia tan ricamente. Ya enfilando Torres del Río nos encontramos a la pareja de japoneses senior (unos 70 años largos), haciendo estiramiento de pies en medio del camino (de postal) y nos respondieron al inefable ¡Bue camino! un "¡Ha-mi-nó!!". A punto de entrar en Los Arcos, nos encontramos al "Loco de Roncesvalles", peregrino de singular caminar ciertamente afectado en articulación rotular pero de decidido ánimo (una barbaridad, oh señor!). A Montse había que preguntarle en el fango su opinión sobre el camino ("oehgoehuneueuzz!!") que no reproduzco y a 3 km  del final de etapa, estaba muerta, pero llegó.
Fede

Etapa 6: Estella a Torres del Río

Nueva etapa épica en el Camino 2012. Salimos pronto y sin desayuno del albergue, buscando un lugar donde meternos algo caliente al cuerpo; despues del oportuno cafe con leche y pasta, al camino, saliendo de Estella (y de la imagen de su magnífico Hospital de Peregrinos). Nos encontramos a poco de salir con el Monasterio de Irache que es precioso, enorme y que a su alcance deja para el caminante la Fuente del Vino, fuente con dos caños, uno con agua y otro con vino (parada obligada). Después hay una bifurcación que lleva a decidir escoger entre dos caminos: nosotros hemos escogido el no tradicional (culpa de Jesús) que se adentra en el bosque. Debo decir que ha sido una muy buena decisión, porque las postales eran enormes y te ahorras algún km. A cambio, como habìa llovido toda la noche nos hemos encontrado con un barrizal interesante que nos ha acompañado hasta Luquin (bastante heavy). En el camino del bosque estaban los peques Anton y Vincent de 7 y 13 años, que son unos auténticos campeones. Despues de un camino entre cereales, ha costado llegar hasta Los Arcos, tras diversos repechos y lluvia fina, llegando sobre la 1 de la tarde a Los Arcos, a 21,5 km de salida y ritmo de 4 km./hora. Tiene una iglesia de impresión y hemos parado para comer, bastante tocaditos (pequeño granizo incluso). Tras reponernos, hemos afrontado el final de la etapa con una monótona etapa de camino recto, largo y sin fin, llegando a Torres del Río tras los últimos repechones.
Fede

De Estella a Torres del Río 29 Km

En esta etapa me asaltan las dudas de si podremos o no podremos completarla. Son mucho kilómetros. Me había hecho creer a mí mismo que mi tope estaba en 24 km y 29 quizás eran demasiados. Pero aquí estamos y realmente la sensación que tengo, al haber realizado la etapa, es que 29 km no es mi límite. Quiero comentar que a lo largo del trayecto seguimos coincidiendo con un gran número de peregrinos; son muchos que coincidimos el pasado domingo, cuando iniciamos el viaje desde Roncesvalles. Quiero mencionar a una pareja de japoneses con su sonrisa siempre abierta y cordial, un grupo de jóvenes vascos siempre joviales y muy rápidos en su caminar, y, sobretodo, destacar a una señora alemana (residente en Barcelona) con sus dos hijos pequeños toda una lección de superación. Del paisaje quiero comentar que es precioso. Hemos caminado en medio de un bosque.

viernes, 6 de abril de 2012

De Estella a Torres del Río

Olé, olé! Ya estamos en Torres del Río. Para Jesús y para mí ha sido la etapa más larga. Ahora puedo hablar y reir, porque han habido momentos en los que pensaba que no llegaba. Hemos subido y bajado por caminos de barro increibles. En fin, a pesar de estos momentos complicados he de decir que estamos muy contentos de estar aquí. La cena nos ha ayudado a recuperarnos; mis aguerridos compañeros se han tomado un gintonic como corresponde y creo que aún podrían haber hecho otros 30 Km. Un abrazo muy grande desde Torres del Río. Volvemos mañana desde Logroño.

Montse

sábado, 14 de enero de 2012

Etapa 6: Estella-Torres del Río

Partimos de Estella entre las calles de la Rúa y San Nicolás: a un lado el Palacio de los Reyes de Navarra, del siglo XII  y al otro la moderna escalinata que conduce a San Pedro de la Rúa, iglesia con magnífica portada y mejor claustro. Salimos a la calle de Zalatambor y seguimos de frente tras la rotonda. Después de la gasolinera nos desviamos a la derecha y continuamos hasta Ayegui, antiguo señorío que se encuentra ensamblado físicamente con Estella (Km 2).
La ruta tradicional desciende hasta la fuente del Vino y el Monasterio de Irache. La pila mana agua y también vino desde 1991 y permite refrescarse antes de llegar al cenobio de Irache, situado bajo Montejurra desde el siglo XI. Llegamos a un punto con dos opciones para seguir: la primera, más boscosa y de frente, por las laderas de Montejurra y pasa por Luquin; la segunda, hacia la derecha, es la más tradicional y visita Azqueta y Villamayor de Monjardín. Ambas variantes se juntan antes de Los Arcos. Elegimos esta última, que nos lleva a cruzar la N-111 e ir por un vial de servicio entre el Camping Iratxe y la urbanización del mismo nombre (Km 4). Un túnel da acceso a un camino rodeado por tierras, y más adelante penetra entre carrascas. La senda se aborta para cruzar la carretera de Igúzquiza pero nos acoplamos de nuevo a ella y seguimos hasta Azqueta, donde vive Pablo Sanz Zudaire, "Pablito el de las Varas", mítico en el Camino porque desde 1986 ofrece varas de avellano a los peregrinos que se acercan hasta su casa (Km 7,4).
Dejamos Azqueta y, pasadas unas naves, giramos a la izquierda para afrontar un desnivel entre viñedos. Al borde del camino hay un aljibe medieval que se conoce como la fuente de los Moros, y más adelante se encuentra ya Villamayor de Monjardín (Km 9,2). Arriba, en la cumbre del monte Monjardín, se hallan los restos del castillo de San Esteban de Deyo. En el pueblo destaca la iglesia de San Andrés, románica del siglo XII . Villamayor también es famosa por su bodega y sus propios viñedos. Dos kilómetros después llegamos al cruce de la carretera de Urbiola, con fuente para afrontar los siguientes 10 km. sin poblaciones a través de largas pistas de concentración (Km 11,3), salpicado con paneles que contienen textos de R. Ábrego.
Hora y media después entramos en Los Arcos por el paraje de San Vicente y la calle Mayor. El pueblo conserva los antiguos hospitales de peregrinos de Santa María, Santa Brígida y San Lázaro que han pasado el testigo a albergues más modernos. Llegamos hasta la plaza porticada de Santa María donde se ubica la iglesia del mismo nombre. La plaza invita al descanso (Km 21,2).
Traspasamos el portal de Castilla y cruzamos la carretera y el río Odrón. Pasadas las últimas casas de Los Arcos retornamos a otra pista agrícola que avanza en línea recta, paralela a la N-111, durante 3 km. En este punto,señalizado, nos desviamos a mano derecha por una senda (Km 24,8). Proseguimos por ella hasta la regata de San Pedro y la carretera de Sansol, que cogemos para llegar hasta la localidad (Km 28). La abandonamos junto a un chalé ya a la vista de Torres del Río. Un rápido descenso, bajo el puente de la carretera, nos sitúa a las puertas de esta población final de etapa. Cuesta subir por sus empinadas calles y dar con la iglesia del Santo Sepulcro, templo octogonal del siglo XII (Km 29).
Dificultades de la etapa:
Sube y baja hasta Villamayor de Monjardín: Es la parte más accidentada.
Observaciones:
Conviene proveerse de comida en Estella. Azqueta, en el kilómetro 7,5, tiene bar desde 2008. Conviene recoger agua en la fuente que hay 2 km.  después de Villamayor de Monjardín. Es la última hasta Los Arcos.
Cosas interesantes:
VILLAMAYOR DE MONJARDÍN:
Castillo de San Esteban de Deyo: Sancho Garcés ocupó en el 905 el trono del Reino de Pamplona reconquistó tierras cercanas en manos de la dinastía musulmana. Una de las plazas ganadas fue Monjardín y su castillo de San Esteban de Deyo. Se cree que en esta fortaleza situada sobre el monte Monjardín está enterrado junto a su único hijo García Sánchez. Hasta inicios del siglo XX albergó la cruz procesional de plata que hoy puede verse en la iglesia del pueblo.
Iglesia de San Andrés:  Restaurada entre 1973 y 1984, es románica del siglo XII y su torre es barroca del XVIII. Su tesoro es una cruz de plata que ya tiene réplica en la catedral de la localidad polaca de Torun. 
LOS ARCOS:
Los Arcos fue romanizado y su término, se cree, estaba enclavado en la circunscripción militar de la ciudad de Curnonium, citada por Ptolomeo en su Geografía Ibérica. Conquistada por los musulmanes y reconquistada a su vez por el rey Sancho Garcés en el siglo X, Los Arcos recibió el fuero de manos del rey navarro Sancho VI el Sabio en el año 1175. Por aquellas fechas al área dominante de Los Arcos pertenecían los núcleos de Torres del Río, Sansol, Armañanzas, Eregortes y Villanueva. El fuero y la peregrinación a Santiago propició en Los Arcos una época de bonanza: el comienzo de las obras de la iglesia de Santa María, la construcción de hospitales, las ferias y mercados, etc. Durante casi tres siglos, entre 1463 y 1753, Los Arcos fue una población perteneciente al Reino de Castilla.
Iglesia de Santa María:
Tras pasar la plaza de la fruta se gira hacia la plaza de Santa María donde se encuentra esta monumental iglesia. Comenzó a construirse a finales del XII y no paró de reformarse y ampliarse hasta el siglo XIX, circunstancia por la que atesora desde el románico hasta el neoclásico, pasando por el gótico, plateresco y barroco. Merece la portada plateresca, el retablo mayor barroco, el claustro en gótico flamígero y la torre de cuatro cuerpos del XVI. En el camarín del retablo mayor se encuentra la talla de Santa María de los Arcos, Virgen negra de ojos azules.
Puerta de Castilla:
Antigua puerta principal de la muralla medieval. Fue reformada por última vez en el 2007.
SANSOL:
Iglesia de San Zoilo:
Algo a desmano para el peregrino ya que la iglesia se encuentra en lo alto del pueblo. Es barroca del XVIII y conserva una talla gótica del XIV. Junto a la torre hay un excelente mirador sobre Torres del Río.
TORRES DEL RÍO:
Iglesia del Santo Sepulcro:
La calle Carrera desemboca de bruces con una de las joyas arquitectónicas del Camino: la iglesia del Santo Sepulcro. Su presencia nubla los atributos de la población y de la parroquia de San Andrés del XVI. Monumento Histórico Artístico desde el año 1931, el Santo sepulcro es una construcción románica del siglo XII que destaca por su planta octogonal y bóveda califal de ocho arcos. El altar lo preside una talla románica de madera de Cristo crucificado. La importancia clave de esta iglesia pasó desapercibida hasta principios del siglo XX y fue la autora y viajera americana Goddard King quién reparó en ella durante su peregrinación a Santiago.
Se puede visitar llamando a Mari Carmen al 626 325 691 entre las 9 y 13 horas y por la tarde entre las 16:30 y las 19:00. La entrada cuesta un euro.